EN LA EX GOBERNACIÓN DE MOJOS O DE SANTA CRUZ Y SU INFLUENCIA EN LA CONFORMACIÓN DE LA NACIONALIDAD CAMBA O LLANERA
(Versión corregida y mejorada entre fines de diciembre de 2009 y enero de 2010).
Responsable: MSc. Gustavo Pinto Mosqueira
Santa Cruz de la Sierra, junio 2009
Nota: Este documento en su versión del año 2009 fue elaborado para un grupo de trabajo de Santa Cruz. Ha sido publicado en forma de libro aunque con algunos errores de diagramación, los mismos que no se lo pudo corregir porque en su diseño final mi persona no leyó el texto. El libro se titula La Nación de los Pueblos Orientales (2010) y tiene una parte introductoria larga de Jorge Landívar. Sin embargo, este texto, la parte de mi autoría, fue corregido y mejorado entre fines de diciembre y enero de 2010. Por responsabilidad con los lectores y académicos, me veo en la obligación de hacerlo circular en forma digital para la lectura y consulta de los interesados sobre el tema.
Prólogo
El desafío de tratar los pueblos (culturas) o grupos humanos precolombinos o premisionales que existieron en la ex gobernación de Mojos o de Santa Cruz, sobre todo de los más principales, para mostrar de manera resumida sus rasgos más sobresalientes, y, así, determinar las influencias que han tenido en el pueblo o nación camba (nación llanera), aún no ha sido cerrado de manera definitiva.
Este trabajo es aún inicial. Es una ventana desde la cual se pueden ver los llanos que existen y su gente que las habitan.
Llámesela como se quiera: nación camba, nación llanera, nación de los pueblos orientales, nación del paitity, nación del kandire…lo importante es demostrar que los cambas, en su mayoría mestizos biológica y culturalmente, constituyen una “nación”, por geografía, historia, cultura, valores éticos, forma de hablar una lengua y por una manera de ser que nadie puede negar. En esto, el legado de los pueblos nativos precolombinos, con todas sus virtudes y limitaciones, es contundente.
Esto es lo que procura dar a entender este trabajo apoyado en varios autores y fuentes que se han recopilados, citados y referenciados.
Las críticas serán bienvenidas. Pero ojalá sean fundamentadas. No meras opiniones.
Invito a leer este trabajo a estudiantes, jóvenes, autoridades políticas y cívicas, a dirigentes cambas, y a todos aquellos que busquen apoyar y hacer sugerencias positivas en la lucha por un mejor destino para los cambas. Destino que para muchos está en hacer de Bolivia un Estado binacional, donde la Nación camba sea uno de los dos Estados.
Agradezco a las personas que me confiaron la elaboración de este documento.
El autor.
Diciembre – 2009
Presentación
Hasta ahora los interesados en estudiar la conformación y el desarrollo histórico-cultural del pueblo cruceño o de la nacionalidad mestiza camba, se han concentrado en lo que sucedió a partir de la creación de la Gobernación de Moxos en 1560 (llamada a partir del año siguiente Gobernación de Santa Cruz) y de la fundación por parte de Ñuflo de Chaves de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra el 26 de febrero de 1561, como cabecera de la misma gobernación bajo su mando por orden del virrey del Perú, Dn. Hurtado de Mendoza. De manera implícita admitimos que ese grupo humano cruceño asentado primero en los llanos de Chiquitos en poco tiempo sufrió un fuerte proceso de mestización. Si fue así, entonces ¿qué grupos o etnias autóctonos precolombinos o precoloniales se mezclaron con los españoles y paraguayos (varios de éstos ya mestizos nacidos de español y mujeres guaraníes) venidos desde Asunción del Paraguay en busca de El Dorado, el Gran Moxos, el Enin, el Paitity? ¿Qué características materiales y culturales tenían los pueblos nativos que le fueron dando una configuración peculiar al pueblo camba cruceño?
Si hasta ahora se centró la mirada en lo que sucedió después de 1561, hoy, admitiendo esa influencia nativa precolombina en el grupo humano cruceño, hay que fijarse en lo que ocurría antes de aquel año. Esto es, se tiene que hacer una mirada retrospectiva a partir de 1561.
Por lo mismo, este trabajo está guiado por algunas preguntas e hipótesis como las siguientes:
- ¿Qué elementos de las culturas nativas precolombinas de los llanos chaco-amazónicos están presentes en el pueblo o la nacionalidad camba cruceña?
- Es un hecho histórico, biológico y cultural que el grupo humano mestizo camba cruceño que se conformó y evolucionó a partir de 1561 en la ex Gobernación de Moxos o de Santa Cruz tiene elementos físicos y simbólicos aportados por los pueblos autóctonos pre coloniales asentados en la región chaco-amazónica.
- Las descripciones históricas del s. XVII, 1842, década de 1880, décadas del 40 y del 50 del s. XX, y otras más recientes del pueblo camba cruceño muestran que este grupo humano mestizo recibió, durante más de 400 años, aportes biológicos, culturales, psicológicos y éticos de los grupos étnicos precolombinos asentados en los llanos chaco-amazónicos de los actuales departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando. ¿Cuáles son esos elementos a señalar?
- ¿Cómo eran algunos de esos grupos étnicos que más influyeron en el mestizaje cruceño? ¿Cuántos años se calcula su presencia en el territorio chaco-amazónico de la ex Gobernación de Santa Cruz?
- La nacionalidad camba tiene su antecedente étnico e histórico-cultural en la presencia de los pueblos nativos precolombinos asentados en los llanos chaco-amazónicos de la ex Gobernación de Santa Cruz.
- Por la presencia de diversos elementos en la nacionalidad histórico-cultural mestiza camba cruceña, se puede sostener que esta nacionalidad es anterior a 1561, año de la fundación de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, cabecera de la ex Gobernación de Moxos o de Santa Cruz.
Las respuestas a estas interrogantes y afirmaciones hipotéticas se procuran dar en las páginas que vienen a continuación de este documento.
1. La geografía chaco-amazónica del territorio camba
El territorio de la ex Gobernación de Moxos o de Santa Cruz, que hoy comprende los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando y que suman una extensión territorial de más de 661mil Km2, tiene unas características geográficas que veremos en seguida.
Este territorio de llanos tropicales está dividido en dos tipos de llanuras: una, las bajas húmedas (o llanuras del Mamoré); dos, las bajas secas (o llanuras del Chaco).
Este territorio pertenece a dos hoyas o cuencas hidrográficas. La primera es la amazónica y más grande, abarcando desde la Cordillera Oriental hasta Pando, Beni y Santa Cruz. El sistema está conformado por ríos importantes como los de Madre de Dios, Mamoré, Beni e Itonamas. Tiene lagunas grandes como el Rogagua, Rogoaguado y Huaitunas que se encuentran en Beni. A esta cuenca pertenecen los ríos cruceños como el Parapetí, que se insume en los bañados del Isoso y luego reaparece en la laguna Concepción y se convierte en río San Julián, que posteriormente se llamará río San Pablo en la región de Guarayos y luego el río Itonamas en el departamento del Beni. También el río Piraí es parte de esta cuenca (Peña s.f.: 14).
La segunda cuenca es la platense que la componen los ríos Paraguay, Otuquis, Santiago y San Rafael. Las principales lagunas que pertenecen a esta cuenca se hallan en la frontera con Brasil: Urubichá, La Gaiba, Mandioré y Cáceres. Es importante también la existencia de bañados, que son tierras anegadizas y pantanosas, los más grandes son los de Isoso y de Otuquis (Peña s. f.: 14).
1.1. Los llanos húmedos (o bosque tropical húmedo)
Llamados también llanuras bajas húmedas o llanuras del Mamoré (abarcan a Pando, Beni y parte de Santa Cruz). (Véanse los Mapas Hidrográficos y Orográficos en anexos).
Es un terreno sin diferencias apreciables de nivel, por el que discurren los ríos formando abundantes “meandros” debido a la falta de declive. Por esta planicie surcan los más importantes ríos que van hacia el Amazonas. Esta región está limitada al oeste por el río Beni, al este por el río Guaporé o Iténez y tiene al centro el río Mamoré.
Está compuesta de sabanas tropicales separadas por bosques de galería, que crecen a lo largo de los ríos que surcan la llanura. La horizontalidad de la planicie hace que en época de lluvias (diciembre a abril) los ríos se desborden y salgan de su cause, formando grandes masas de aguas estancasa, llamados localmente “curiches” y bajíos. Esto impide el desarrollo de una agricultura estable y aún perjudica la ganadería, porque muchas reses de ganado vacuno y animales silvestres se ahogan con la inundación.
Estas praderas tienen pequeños promontorios de tierra, algunas de ellas artificiales construidas en tiempos precolombinos por los antepasados de los Mojos, que se llaman “islas”, cubiertas generalmente de árboles, en contraste con la llanura que está cubierta de pasto. En estas alturas es donde se refugian los animales silvestres terrestres como el siervo, la urina, el huaso, las serpientes o víboras…y el ganado vacuno en tiempos de inundación y es aquí donde en época pre colonial, y actualmente, se han construido poblaciones o comunidades, así como los establecimientos agrícolas donde se siembra variedad de plátanos, yuca, maíz, etc. y las estancias (fundos) ganaderas. Muchos de estos montículos o lomas artificiales (camellones) están unidos entre sí por terraplenes elevados construidos por los nativos en tiempos pre colombinos y usados por los misioneros jesuíticas; sirven como caminos en época de crecida de los ríos.
La flora predominante es la de los pastos y en la zona de selva abundan los árboles altos de hojas permanentes. Hay también gran abundancia de palmeras, sobre todo en las zonas más húmedas.
La fauna autóctona se caracteriza por la variedad de clases, entre los que se destacan el jaguar o tigre americano, los caimanes y lagartos (yacarés) que habitan los curiches, las antes o tapires, pecarís o cerdos del monte y varias clases de reptiles. Pero la abundancia mayor la constituyen las aves de todas las clases que existen en el bosque y la planicie: loros, palomas en sus distintos tipos, garzas, patos… Muchos de estos animales servían de alimentación también a los habitantes precoloniales de los llanos de Mojos.
Su clima está clasificado como de sabana tropical con inviernos secos (“Aw”) ya que hay una temporada de lluvias de algo más de ocho meses y otra de sequía de algo menos de cuatro meses. La faja subandina se la clasifica entre las tierras templadas, con fuerte precipitación de lluvias durante todo el año (clima “Af”), aunque éstas son algo más calientes, en general, que los valles de la subpuna.
La lluvia en toda la región, en conjunto, es alta, pasando de los 1.500 mm. Aunque en algunas subregiones como el Chapare, al sur de la planicie beniana y en la zona aledaña al río Iténez, la precipitación ha llegado y aún superado los 3.000 mm.; la humedad es alta en toda la zona, salvo un pequeño intervalo en medio del invierno.
“[...] En los llanos de Mojos, las lluvias oscilan entre 1500 mm. y 1800mm. anuales; la estación seca (meses con menos de 60 mm.) tiene una duración de cuatro a cinco meses (mayo-septiembre). Los meses con precipitaciones más intensas son: diciembre, enero, febrero y marzo; los meses más secos son: junio, julio y agosto” (Denevan 1980: 24).
Los vientos predominantes son del norte y del oriente, aunque a veces el viento sur sopla bajando la temperatura ambiente (a esto localmente los cambas le llaman “surazo”).
“Durante la estación seca penetran a los llanos los frentes fríos esporádicos (surazos) procedentes del sur, que provocan bajas bruscas de la temperatura, fuertes vientos y, a veces, lluvia. Sólo muy raramente los surazos hacen bajar la temperatura por debajo de los 10º; pero la gente encuentra las temperaturas incluso de 15º muy incómodas. Los vientos predominantes durante la mayor parte del año son del norte, con una velocidad promedio de 4.8 km./hora; son raros los vientos de superficie registrados de hasta 96 km./hora” (Denevan 1980: 27-28).
1.2. Las llanuras bajas secas o llanos del Chaco
Comprende la zona sudeste del territorio cruceño, y se extiende desde el paralelo 17º S, que es el de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, hacia el sur, hasta la frontera con el Paraguay. Abarca desde el
frente subandino al oeste hasta el límite con el Brasil y el Paraguay, más o menos sobre el río de este nombre.
Es una estepa seca caracterizada por una vegetación xerofílica, compuesta por cactus, acacias, árboles del tipo del algarrobo y del chañar, con arbustos bajos y espinosos, con plantas rastreras también espinosas como el caraguatá. También tiene árboles de troncos suculentos de la familia bombaz como el toborochi o palo borracho de tronco abombado, también llamado “mapajo”.
“Del mismo modo crecen al sur [de Santa Cruz] numerosas plantas silvestres de gran importancia para los indios que no se dan al norte. La más importante de ella es la caraguatá [Bromelia serra], que se emplea para hacer cordeles, sogas, redes, camisas, cepillos para comer, etc. Esta planta es de especial importancia para las tribus matacas y guaycurús del Chaco. Para los chiriguanos y los chanés es menos importante.
“Al sur de la frontera de Santa Cruz hay varios frutos silvestres fundamentales en la economía doméstica de los indios. Son el algarrobo [Prosopis alba], la tusca (Acacia aroma), el chañar [Gourliea decortitans] y el mistol [Zizyphus misto]. A consecuencia de la abundancia de esta planta, la agricultura en muchas tribus del Chaco apenas se ha desarrollado” (Nordenskiöld 2003: 20-21).
El clima es caluroso durante la mayor parte del año, con una temperatura que varía entre los 20º a 38ºC como promedio, con intervalos cortos en invierno en que baja súbitamente la temperatura hasta 2º ó 3º C debido al soplo de vientos fríos del sur llamados “surazos”. Esta diferencia provoca la formación de niebla y lluvia menuda. Estos descensos súbitos de la temperatura son los que impiden el crecimiento de ciertas plantas de clima más tropical húmedo como el plátano.
El suelo de esta subregión es sobre todo arenoso y, por tanto, poco apto para cultivos. La humedad subterránea es poca y profunda, por lo cual la agricultura es pobre.
La planicie de esta zona está surcada por lechos secos de ríos que reciben el nombre de “cañadas”, los que contienen agua sólo en la época de lluvias (diciembre hasta abril).
Los cultivos que mejor se han desarrollado en las partes que tienen humedad, aunque escasos son: el algodón, el maní y el maíz de grano duro.
La fauna es escasa pero típica, encontrándose el “tatú” o armadillo del que se conocen muchas variedades como el “pejichi”; existe también el zorro del Chaco, varios tipos de reptiles como la iguana y lagartos. Entre las aves corredoras tenemos el ñandú y el “serpentario”. Hoy en la zona se han introducido la cría de ganado bovino y caballar, de cabras y puercos.
En clima en los llanos cruceños y chaqueños difiere del anterior, pues aunque es tropical, corresponde a una zona más seca.
“La región de las llanuras secas del Chaco y la parte central sur del departamento de Santa Cruz (provincia Cordillera), corresponden a la clasificación de clima de estepa cálida con inviernos secos, cuya sigla es –BSwh- (o sea, más caliente que la de los valles de la subpuna). Esta región, sobre todo, en su porción aledaña a los contrafuertes frontales de la zona subandina, que es más húmeda que la pampa chaqueña misma, tiene la sigla –Cwa- (o sea templada con invierno seco caliente con el mes más caliente con temperatura superior a 22º C y el mes más frío entre 3º C y 18º C. Tiene invierno seco no riguroso, aunque la temperatura baja súbitamente en los días de ‘surazo’ hasta 2º C en casos extremos” (Muñoz 1997: 94).
1.3. La región o macizo chiquitano
Esta superficie abarca aproximadamente 60.000 millas geográficas, es decir, 6.666 leguas cuadradas (René-Moreno 1973: 179). Ocupa una basta extensión montañosa y llana, fértil y seca, donde falta el agua durante varios meses del año. Limita al sur con el Chaco; el río Paraguay, al este, lo separa de Matto Grosso; hacia el oeste se extiende hasta el río Grande o Guapay, y hacia el norte llega a los 15º de latitud sur (cf. Freyer 2000: 21, 26). Fue la Chiquitania escenario de los primeros contactos de la población autóctona con los españoles, criollos y mestizos que desde Asunción, fundada en 1537, subían por el río Paraguay (cf. Freyer 2000: 19). En ella, así como en los llanos de Mojos, y otras regiones de América, se hallaba un supuesto reino rico llamado el Paititi, el Dorado, imán que atrajo a hombres como Domingo de Irala, Cabeza de Vaca y Núflo de Chaves (cf. Parejas Moreno 1976: 11).
La región tiene un macizo central con una serie de serranías de las que se desprenden ramificaciones de colinas bajas provistas de pequeñas corrientes de agua que desembocan en los grandes ríos que limitan la región.
En la zona se distinguen dos estaciones climáticas: una lluviosa, con los meses de noviembre a febrero, época en la cual la región chiquitana se vuelve anegadiza por las abundantes precipitaciones tropicales; y la otra seca, durante el resto del año, dejando el territorio casi desprovisto de agua. Esta escasez de agua ocasiona serios problemas de salud principalmente en la zona sur, con consecuencias en la población. En la época colonial para apagar la ser, los chiquitanos tenían que exprimir ciertas raíces llamadas bocurús en idioma chiquito (Tomichá 2002: 212-213).
El clima es cálido, ardiente, según lo describía el jesuita Juan de Montenegro en el siglo XVIII; con un perpetuo verano en casi todo el año. Unos pocos días, de cuando en cuando, soplaban vientos del sur que hacían un breve invierno, con una duración de menos de una semana. Después, durante casi todo el año, los vientos soplaban del norte (Montenegro en Tomichá 2002: 213; cf. Muñoz: 78-79).
La vegetación varía según la constitución del suelo y la mayor o menor humedad de la zona; así tenemos cuatro subregiones: a) bosque alto muy exuberante con abundancia de plantas epifitas y parásitas en la parte occidental (hoy provincia Ñuflo de Chávez); b) en el centro (provincia Velasco), el paisaje es de lomas bajas con relieve ondulante y con aspecto definido de sabana (grandes extensiones cubierta de pasto con islas de árboles); c) en el extremo oriental, el paisaje es de pantanal, debido a la excesiva humedad y, sobre todo, a la poca altura del suelo, que permite inundaciones de los ríos conocidos como “curiches”; cuando son profundas forman lagunas permanentes como La Gaiba, Mandioré, etc.; d) la parte sur tiene rasgos de sabana seca (como la del Chaco) con plantas xerofíticas y suelo arenoso. Ocasionalmente aparecen palmeras que crecen en agua salada. En esta región las precipitaciones son muy fuertes en época de lluvias, las mismas que provocan inundaciones; mientras que en la época seca, no se encuentra ni una gota de agua.
La fauna de la región boscosa se caracteriza por el jaguar, el oso hormiguero u oso bandera, el perezoso o perico ligero, el pecarí o cerdo del monte. Infinidad de siervos, monos y muchas aves. En la región del pantanal hay gran cantidad de caimanes y boas constrictor o sicurí (cf. Muñoz 1997: 76-77).
continua…
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